• Camila Troncoso

Feminismo y derechos humanos en el estallido social de Chile: violencia político sexual

Camila Troncoso Zúñiga*


El 18 de octubre del año 2019 marcó un antes y un después en Chile. El alto nivel de desigualdad y discriminación estructural fueron el caldo de cultivo de manifestaciones a lo largo del país, que tenían como objetivo reivindicar la existencia de derechos sociales (pensiones, salud, educación) y dignidad para vivir mejor. Ante esto, el gobierno decretó Estado de Excepción Constitucional, estableciendo toques de queda y el despliegue de fuerzas armadas en las principales ciudades. La represión, por parte del Estado de la protesta social fue intensa, generó afectaciones a la vida, integridad y libertad personal, constituyendo violaciones a los derechos humanos (CIDH, 2022). Ante ese escenario, las diversas organizaciones sociales, feministas y de mujeres no podían mantenerse ajenas.


La articulación de diversas organizaciones constituyó un hecho natural al cual nos aferramos las que éramos parte, incluyendo a la Asociación de Abogadas Feministas (ABOFEM), que formó parte de la Defensoría Jurídica de la Universidad de Chile y de la Asamblea Feminista Plurinacional. Dichas articulaciones dan cuenta de los focos principales que como organización tuvimos. Por un lado, la constatación de las violaciones a derechos humanos que ocurrían al reprimir la protesta social, y que ya con los primeros días daba cuenta del carácter discriminatorio de este, recibiendo muchos casos de violencia política sexual. Por otro lado, se hizo énfasis en la necesidad de una nueva constitución y en cómo se construía ese nuevo país que debía surgir luego de las manifestaciones desde un enfoque feminista.


Respecto a la constatación de violaciones a derechos humanos, con los primeros intentos de articulación se hace un llamado a organizaciones de derechos humanos y al sistema de protección regional de derechos humanos a monitorear la situación que se estaba viviendo en Chile y dar las recomendaciones pertinentes al Estado. Diversas misiones buscaron dar cuenta de la situación en Chile, a través de la entrevista con poderes del Estado, sociedad civil y víctimas, es así como el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos realizó su visita a Chile presentando su informe en diciembre del año 2019; Human Rights Watch también realizó una misión a Chile, haciendo un llamado urgente a reformar la policía chilena para evitar justamente la repetición de los actos que constató; también Amnistía Internacional y por último, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En enero de 2022 se publica finalmente el informe respecto a la visita de enero del 2020.


Durante el estallido, se recibieron diversas denuncias de hechos constitutivos de violencia política sexual contra mujeres y disidencias sexuales, por parte de fuerzas de orden y seguridad, que consistían en desnudamientos forzados, incluyendo registros y obligación de realizar sentallidas, golpes en los genitales, tocamientos, insultos de carácter misógino, homofóbico y lesbofóbico, violaciones y amenazas de esta, entre otros. Como organización presentamos querellas ante los tribunales chilenos para obtener una investigación, sanción y reparación adecuada respecto a los casos de violencia político sexual. La justicia ha avanzado en forma muy lenta en ocasiones y en otras, el acceso a la justicia es denegado. Aún no existen condenas por las causas de violencia político sexual.


El informe de la CIDH constata las violaciones a los derechos humanos, la violencia sexual en el contexto de las manifestaciones y hace referencia a los problemas estructurales que llevaron a ello, emitiendo una serie de recomendaciones al Estado en materia de derecho a la protesta social, el uso de la fuerza en dicho contexto, fortalecimiento de la institucionalidad democrática y fortalecimiento de la igualdad y no discriminación en relación con el ejercicio de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.


Durante todo este proceso, ha sido el movimiento feminista y las organizaciones de mujeres quienes se han articulado no sólo para hacer frente a la violencia, sino para dar apoyo a quienes han sido víctimas de ella. Además, se ha logrado enfatizar temas que en otras organizaciones no se encontrarían presente, como la violencia político sexual y la necesidad de incorporar perspectiva feminista para analizar los fenómenos y el pensar en las soluciones, tal como se está incorporando en la redacción de la nueva constitución en Chile.




* Desde 2018 integra la Asociación de Abogadas Feministas, y durante los años 2019 y 2020 dirigió la Comisión de Derechos Humanos de la organización. Ha trabajado en el área de relaciones internacionales del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género en Chile y en la Universidad Alberto Hurtado y Academia de Humanismo Cristiano, siendo docente en cursos de derechos humanos y género.




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APA 7: Troncoso, C. (2022, Febrero 28). Feminismo y derechos humanos en el estallido social de Chile: violencia político sexual. Global Lens.


MLA 8: Troncoso, C. “Feminismo y derechos humanos en el estallido social de Chile: violencia político sexual” Global Lens, 28 Febrero, 2022,


Chicago: Troncoso, C. “Feminismo y derechos humanos en el estallido social de Chile: violencia político sexual” Global Lens, 28 Febrero,